http://www2.amnistiainternacional.org/publica/enfermeria/capitulo3.pdf Derechos Humanos y Enfermería
Amnistía Internacional pide que profesionales de la enfermería y comadronas desempeñen un papel más enérgico en el ámbito de los derechos humanos
Amnistía Internacional pide que se protejan mejor los derechos humanos de los profesionales de la enfermería y de las comadronas, y que las organizaciones de enfermería renueven su compromiso de proteger los derechos humanos de los pacientes y de la población en general.
[font=n=lotus notes template developm]En algunos países, gobiernos y movimientos de oposición han escogido como víctimas a los enfermeros debido a sus actividades profesionales o políticas. Al defender los derechos humanos de estos profesionales, la comunidad refuerza la capacidad de estos para proteger los derechos y los intereses de los pacientes y contribuir a una sociedad más justa.[/font]
[font=n=lotus notes template developm]El problema global de la violencia contra las mujeres –tema de una campaña a largo plazo en la que está trabajando actualmente Amnistía Internacional– afecta a diario a los profesionales de la enfermería. Las mujeres que sufren esta violencia necesitan recibir una atención receptiva, así como protección frente a nuevos abusos. Lograrlo es un importante desafío y una gran oportunidad para lestos profesionales.[/font]
[font=n=lotus notes template developm]En las zonas afectadas por conflictos, los enfermeros trabajan junto con los médicos y otros profesionales de la salud para proporcionar atención sanitaria corriendo un riesgo considerable para su propia seguridad. Este riesgo se agrava cuando no se respetan los Convenios de Ginebra y se escoge al personal de la salud deliberadamente como víctimas. En varias zonas del mundo, los efectos del conflicto y de la pobreza están exacerbando la carga ya de por sí pesada de atender a personas que viven con el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades. Y en todo el mundo, el impacto de la violencia contra las mujeres añade presión a la labor de los cuidadores y plantea desafíos éticos para quienes trabajan en el sector de la salud. Queda mucho por hacer para reforzar el papel de los profesionales de la enfermería en la protección de las mujeres frente a la violencia.[/font]
[font=n=lotus notes template developm]Los profesionales de la enfermería que trabajan con personas privadas de libertad –sean presos, pacientes psiquiátricos involuntarios o niños o ancianos internados en instituciones– deben abordar la dimensión de derechos humanos del internamiento. Es bien sabido que los presos y los adultos y niños que llevan mucho tiempo residiendo en instituciones corren el riesgo de sufrir abusos. Los enfermeros pueden proteger los derechos de estas personas insistiendo en el respeto a la dignidad del paciente y en la ética de la profesión de la enfermería. [/font]
[font=n=lotus notes template developm]En muchos países los profesionales de la enfermería pueden sufrir presiones para que colaboren en abusos o los encubran. Informes recientes sobre presos detenidos en la "guerra contra el terrorismo" sugieren que el personal de la salud ha permanecido en silencio ante los malos tratos a presos. Amnistía Internacional ha pedido a los profesionales de la salud que se opongan a participar en abusos contra los derechos humanos en nombre de la "seguridad".[/font]
[font=n=lotus notes template developm]En los países donde existe la pena de muerte los profesionales de la enfermería pueden sufrir presiones para que asistan en la ejecución de esta pena. Amnistía Internacional acoge con beneplácito la postura política del Congreso Internacional de Enfermeras y de muchas asociaciones nacionales de enfermería que se oponen a la participación de estos profesionales en las ejecuciones, y elogia la política del Congreso de trabajar por la abolición de la pena capital.[/font]
[font=n=lotus notes template developm]Los profesionales de la enfermería pueden correr también el peligro de sufrir violaciones graves de derechos humanos. Uno de los casos más imperiosos que conoce Amnistía Internacional en la actualidad es el de cinco enfermeros búlgaros que, junto con un médico palestino, fueron condenados a muerte por fusilamiento en mayo de 2004 en Libia por infectar deliberadamente a 426 niños con el VIH cuando trabajaban en el Hospital Infantil de al-Fateh, de Benghazi. Los testimonios de peritos médicos presentados en el juicio los absolvieron de la acusación formulada contra ellos. Los seis profesionales de la salud se retractaron de sus confesiones, la única prueba que existe contra ellos, alegando que las hicieron bajo tortura. Diez agentes de policía están procesados actualmente en relación con las presuntas torturas. El Tribunal Supremo libio resolverá la apelación final de los enfermeros el 31 de mayo de 2005. Si se confirman las condenas a muerte, no podrán ejecutarse sin el consentimiento del máximo órgano judicial del país, el Consejo Supremo de Órganos Judiciales.[/font]
[font=n=lotus notes template developm]Los profesionales de la enfermería deben tomar decisiones éticas cada vez más complejas en su labor cotidiana, al mismo tiempo que sufren la violencia en su trabajo. Esto ilustra la necesidad de una educación permanente profesional y en derechos humanos, de que las organizaciones de la enfermería y los ciudadanos continúen realizando su labor de defensa y de una protección más efectiva del entorno y los derechos laborales de los enfermeros.[/font]
[font=n=lotus notes template developm]Los profesionales de la enfermería encarnan la idea de los cuidados y la compasión en su labor desde el siglo XIX. En la primera década del siglo XXI la necesidad de que continúen esta tradición y contribuyan a reforzar la protección de los derechos humanos de las personas más vulnerables de la sociedad es mayor que nunca. [/font]